La forma correcta de empezar a unificar las filas no es levantar consignas partidistas, no levantar carteles que indiquen a los mártires de un determinado grupo sin los demás, y no levantar imágenes de figuras afiliadas a determinados movimientos sin las demás. Es necesario unificar los objetivos y evitar los puntos de desacuerdo. Cualquier cosa menos que eso es una pérdida de tiempo, esfuerzo y sangre sin resultados tangibles y no favorece los intereses de la revolución. La revolución no triunfará sin la unidad de todos sus participantes.
Y aferraos todos a la cuerda de Allah y no os dividéis.
Dios no cambia la condición de un pueblo hasta que éste cambie lo que hay en sí mismo.
Oh Alá, he transmitido el mensaje. Oh Alá, sé testigo.