{"id":21958,"date":"2025-03-27T12:15:19","date_gmt":"2025-03-27T12:15:19","guid":{"rendered":"https:\/\/tamerbadr.com\/?p=21958"},"modified":"2025-04-20T09:06:26","modified_gmt":"2025-04-20T09:06:26","slug":"gjfjhdf","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tamerbadr.com\/es\/archives\/21958","title":{"rendered":"Conquista de Constantinopla"},"content":{"rendered":"<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"21958\" class=\"elementor elementor-21958\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-5210bb7c e-flex e-con-boxed e-con e-parent\" data-id=\"5210bb7c\" data-element_type=\"container\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"e-con-inner\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-3fd4d8b2 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"3fd4d8b2\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"x1cy8zhl x2bj2ny x78zum5 x1q0g3np\"><div class=\"x1iyjqo2\"><div class=\"x78zum5 xdt5ytf xz62fqu x16ldp7u\"><div class=\"xu06os2 x1ok221b\"><h1 class=\"html-div xdj266r x11i5rnm xat24cr x1mh8g0r xexx8yu x4uap5 x18d9i69 xkhd6sd x1q0g3np\"><span class=\"html-span xdj266r x11i5rnm xat24cr x1mh8g0r xexx8yu x4uap5 x18d9i69 xkhd6sd x1hl2dhg x16tdsg8 x1vvkbs\"><span class=\"html-span xdj266r x11i5rnm xat24cr x1mh8g0r xexx8yu x4uap5 x18d9i69 xkhd6sd x1hl2dhg x16tdsg8 x1vvkbs x4k7w5x x1h91t0o x1h9r5lt x1jfb8zj xv2umb2 x1beo9mf xaigb6o x12ejxvf x3igimt xarpa2k xedcshv x1lytzrv x1t2pt76 x7ja8zs x1qrby5j\">6 de marzo de 2019<\/span><\/span><\/h1><\/div><\/div><\/div><div><div class=\"x1i10hfl x1qjc9v5 xjqpnuy xa49m3k xqeqjp1 x2hbi6w x9f619 x1ypdohk xdl72j9 x2lah0s xe8uvvx x2lwn1j xeuugli x16tdsg8 x1hl2dhg xggy1nq x1ja2u2z x1t137rt x1o1ewxj x3x9cwd x1e5q0jg x13rtm0m x1q0g3np x87ps6o x1lku1pv x1a2a7pz xjyslct xjbqb8w x13fuv20 xu3j5b3 x1q0q8m5 x26u7qi x972fbf xcfux6l x1qhh985 xm0m39n x3nfvp2 xdj266r x11i5rnm xat24cr x1mh8g0r xexx8yu x4uap5 x18d9i69 xkhd6sd x1n2onr6 x3ajldb x194ut8o x1vzenxt xd7ygy7 xt298gk x1xhcax0 x1s928wv x10pfhc2 x1j6awrg x1v53gu8 x1tfg27r xitxdhh\" tabindex=\"0\" role=\"button\" aria-expanded=\"false\" aria-haspopup=\"menu\" aria-label=\"Medidas que pueden adoptarse para este puesto\"><div class=\"x1ey2m1c xds687c x17qophe xg01cxk x47corl x10l6tqk x13vifvy x1ebt8du x19991ni x1dhq9h xzolkzo x12go9s9 x1rnf11y xprq8jg\" role=\"none\" data-visualcompletion=\"ignore\">\u00a0<\/div><\/div><\/div><\/div><h1 class=\"xyinxu5 x4uap5 x1g2khh7 xkhd6sd\"><span class=\"x193iq5w xeuugli x13faqbe x1vvkbs x1xmvt09 x1lliihq x1s928wv xhkezso x1gmr53x x1cpjm7i x1fgarty x1943h6x xudqn12 x3x7a5m x6prxxf xvq8zen xo1l8bm xzsf02u\" dir=\"auto\"><strong>Conquista de Constantinopla<\/strong><br class=\"html-br\" \/><br class=\"html-br\" \/>Los musulmanes esperaron m\u00e1s de ocho siglos el cumplimiento de la prof\u00e9tica buena nueva de la conquista de Constantinopla. Era un sue\u00f1o acariciado y una ferviente esperanza que atormentaba a l\u00edderes y conquistadores, y su llama no se extingui\u00f3 con el paso del tiempo y los a\u00f1os. Permaneci\u00f3 como una meta ardiente, despertando en la gente un deseo irresistible de alcanzarla, de modo que quien la conquistara ser\u00eda objeto de la alabanza del Profeta cuando dijo: \u00abConstantinopla ser\u00e1 conquistada sin duda. \u00a1Qu\u00e9 excelente l\u00edder ser\u00e1, y qu\u00e9 excelente ej\u00e9rcito ser\u00e1 ese ej\u00e9rcito!\u00bb.<br class=\"html-br\" \/><br class=\"html-br\" \/><strong>El estatus de Constantinopla<\/strong><br class=\"html-br\" \/>Constantinopla es una de las ciudades m\u00e1s importantes del mundo. Fue fundada en el a\u00f1o 330 d. C. por el emperador bizantino Constantino I. Gozaba de una posici\u00f3n global \u00fanica, tanto que se dec\u00eda de ella: \u00abSi el mundo fuera un solo reino, Constantinopla ser\u00eda la ciudad m\u00e1s adecuada para ser su capital\u00bb.<br class=\"html-br\" \/>Constantinopla ocupa una posici\u00f3n fortificada, dotada por la naturaleza de las m\u00e1s maravillosas cualidades de una gran ciudad. Limita al este con el B\u00f3sforo y al oeste y al sur con el Mar de M\u00e1rmara, ambos rodeados por una sola muralla. El lado occidental se conecta con el continente europeo y est\u00e1 protegido por dos murallas de seis kil\u00f3metros de longitud, que se extienden desde las orillas del Mar de M\u00e1rmara hasta las del Cuerno de Oro. La muralla interior tiene unos doce metros de altura y est\u00e1 sostenida por torres de dieciocho metros, con una distancia entre cada torre de unos cuarenta y cinco metros.<br class=\"html-br\" \/>La muralla exterior ten\u00eda siete metros de altura y estaba fortificada con torres similares a las de la primera muralla. Entre ambas murallas hab\u00eda un espacio de entre quince y veinte metros de ancho. Las aguas del Cuerno de Oro, que proteg\u00edan el lado noreste de la ciudad, estaban bloqueadas por una enorme cadena de hierro, cuyos extremos se extend\u00edan a su entrada, entre el Muro de G\u00e1lata y el de Constantinopla. Los historiadores otomanos mencionan que el n\u00famero de defensores de la ciudad sitiada alcanz\u00f3 los cuarenta mil combatientes.<br class=\"html-br\" \/><br class=\"html-br\" \/><strong>Preparaci\u00f3n del Ej\u00e9rcito de Conquista<\/strong><br class=\"html-br\" \/>Tras la muerte de su padre, el sult\u00e1n Mehmed II comenz\u00f3 a prepararse para completar la conquista de las tierras balc\u00e1nicas restantes y la ciudad de Constantinopla, de modo que todas sus posesiones estuvieran conectadas, sin ning\u00fan enemigo atacante ni aliado hip\u00f3crita. Inicialmente, realiz\u00f3 grandes esfuerzos para fortalecer el ej\u00e9rcito otomano con efectivos hasta alcanzar casi un cuarto de mill\u00f3n de soldados, una cifra considerable en comparaci\u00f3n con los ej\u00e9rcitos de los pa\u00edses de la \u00e9poca. Tambi\u00e9n prest\u00f3 especial atenci\u00f3n al entrenamiento de estos grupos en diversas artes de combate y con diversos tipos de armas que los capacitaran para la gran invasi\u00f3n que se avecinaba. El conquistador tambi\u00e9n se preocup\u00f3 de prepararlos con una s\u00f3lida preparaci\u00f3n moral e inculcarles el esp\u00edritu de la yihad, record\u00e1ndoles las alabanzas del profeta Mahoma al ej\u00e9rcito que conquistar\u00eda Constantinopla, y esperaba que fueran el ej\u00e9rcito previsto en el hadiz prof\u00e9tico. Se menciona en el Musnad de Ahmad ibn Hanbal: Abdullah ibn Muhammad ibn Abi Shaybah nos dijo, y yo lo escuch\u00e9 de Abdullah ibn Muhammad Ibn Abi Shaybah: Zayd ibn al-Hubab nos narr\u00f3, al-Walid ibn al-Mughirah al-Ma&#039;afiri me narr\u00f3, Abdullah ibn Bishr al-Khath&#039;ami me narr\u00f3, bajo la autoridad de su padre, que escuch\u00f3 al Profeta (que Dios le bendiga y le conceda paz) decir: \u00abConstantinopla ser\u00e1 conquistada, y qu\u00e9 excelente comandante ser\u00e1 su comandante, y qu\u00e9 excelente ej\u00e9rcito ser\u00e1 ese ej\u00e9rcito\u00bb. El conocimiento de este hadiz les dio una fuerza moral y un coraje incomparables, y la proliferaci\u00f3n de eruditos entre los soldados tuvo un gran impacto en el fortalecimiento de su determinaci\u00f3n.<br class=\"html-br\" \/><br class=\"html-br\" \/><strong>Fortaleza de Rumeli Hisar\u0131<\/strong><br class=\"html-br\" \/>Antes de conquistar Constantinopla, el sult\u00e1n quiso fortificar el estrecho del B\u00f3sforo para impedir la llegada de refuerzos del reino de Trebisonda. Para ello, construy\u00f3 un castillo en la orilla del estrecho, en su punto m\u00e1s angosto del lado europeo, frente al castillo construido durante el reinado del sult\u00e1n Bayaceto en el lado asi\u00e1tico. Al enterarse el emperador bizantino, envi\u00f3 un embajador al sult\u00e1n ofreci\u00e9ndole pagarle el tributo que \u00e9l decidiera. El conquistador rechaz\u00f3 la petici\u00f3n e insisti\u00f3 en la construcci\u00f3n, consciente de la importancia militar del lugar. Finalmente se construy\u00f3 un alto castillo fortificado, que alcanz\u00f3 una altura de 82 metros. Se le llam\u00f3 &quot;Castillo de Rumelihisar\u0131&quot;. Los dos castillos se encontraban ahora uno frente al otro, separados por tan solo 660 metros. Controlaban el paso de barcos desde la orilla oriental del B\u00f3sforo hasta la occidental, y sus ca\u00f1ones pod\u00edan impedir que cualquier barco llegara a Constantinopla desde zonas orientales, como el reino de Trebisonda y otras localidades capaces de apoyar a la ciudad cuando fuera necesario. El sult\u00e1n tambi\u00e9n impuso un peaje a todo barco que pasara dentro del alcance de los ca\u00f1ones otomanos instalados en la fortaleza. Cuando uno de los barcos venecianos se neg\u00f3 a detenerse tras varias se\u00f1ales de los otomanos, fue hundido de un solo ca\u00f1onazo.<br class=\"html-br\" \/><br class=\"html-br\" \/><strong>Fabricaci\u00f3n de ca\u00f1ones y construcci\u00f3n de flotas<\/strong><br class=\"html-br\" \/>El sult\u00e1n prest\u00f3 especial atenci\u00f3n al ensamblaje de las armas necesarias para la conquista de Constantinopla, especialmente a los ca\u00f1ones, que recibieron especial atenci\u00f3n. Contrat\u00f3 a un ingeniero h\u00fangaro llamado Urbano, maestro en la construcci\u00f3n de ca\u00f1ones. Urbano lo recibi\u00f3 calurosamente, proporcion\u00e1ndole todos los recursos financieros, materiales y humanos necesarios. Este ingeniero fue capaz de dise\u00f1ar y fabricar varios ca\u00f1ones enormes, entre ellos el famoso &quot;Ca\u00f1\u00f3n del Sult\u00e1n&quot;, que, seg\u00fan se dice, pesaba cientos de toneladas y requer\u00eda cientos de poderosos bueyes para moverlo. El propio sult\u00e1n supervis\u00f3 la construcci\u00f3n y las pruebas de estos ca\u00f1ones.<br class=\"html-br\" \/>Adem\u00e1s de esta preparaci\u00f3n, el conquistador prest\u00f3 especial atenci\u00f3n a la flota otomana, reforz\u00e1ndola y dot\u00e1ndola de diversos barcos para que pudiera llevar a cabo su misi\u00f3n en el ataque a Constantinopla, ciudad mar\u00edtima cuyo asedio no pod\u00eda completarse sin la presencia de una fuerza naval para llevar a cabo esta tarea. Se ha informado que los barcos preparados para esta misi\u00f3n sumaban ciento ochenta, mientras que otros afirman que eran m\u00e1s de cuatrocientos.<br class=\"html-br\" \/><br class=\"html-br\" \/><strong>concluir tratados<\/strong><br class=\"html-br\" \/>Antes de su ataque a Constantinopla, el conquistador se esforz\u00f3 por firmar tratados con sus diversos enemigos para centrarse en uno solo. Firm\u00f3 un tratado con el Principado de G\u00e1lata, vecino de Constantinopla al este y separado de ella por el Cuerno de Oro. Tambi\u00e9n firm\u00f3 tratados con G\u00e9nova y Venecia, dos emiratos europeos vecinos. Sin embargo, estos tratados no se mantuvieron vigentes cuando comenz\u00f3 el ataque a Constantinopla, ya que fuerzas de estas ciudades y otras llegaron para participar en la defensa de la ciudad.<br class=\"html-br\" \/><br class=\"html-br\" \/><strong>La posici\u00f3n del emperador bizantino<\/strong><br class=\"html-br\" \/>Mientras tanto, mientras el sult\u00e1n se preparaba para la conquista, el emperador bizantino intentaba desesperadamente disuadirlo de su objetivo, ofreci\u00e9ndole dinero y diversos regalos, y sobornando a algunos de sus consejeros para influir en su decisi\u00f3n. Sin embargo, el sult\u00e1n estaba decidido a llevar a cabo su plan, y estos asuntos no lo disuadieron de su objetivo. Al ver la firme determinaci\u00f3n del sult\u00e1n para lograrlo, el emperador bizantino busc\u00f3 la ayuda de varios pa\u00edses y ciudades europeas, encabezados por el Papa, l\u00edder de la secta cat\u00f3lica. En aquel entonces, las iglesias del Imperio bizantino, con Constantinopla al frente, estaban afiliadas a la Iglesia Ortodoxa, y exist\u00eda una intensa hostilidad entre ellas. El emperador se vio obligado a halagar al Papa, acerc\u00e1ndose a \u00e9l y mostr\u00e1ndole su disposici\u00f3n a trabajar por la unificaci\u00f3n de las iglesias oriental y occidental, en un momento en que los ortodoxos no lo deseaban. El Papa envi\u00f3 entonces un representante a Constantinopla, donde predic\u00f3 en la iglesia de Santa Sof\u00eda, llam\u00f3 al Papa y anunci\u00f3 la unificaci\u00f3n de las dos iglesias. Esto enfureci\u00f3 a las masas ortodoxas de la ciudad y las impuls\u00f3 a lanzar un movimiento contra esta acci\u00f3n conjunta cat\u00f3lico-imperial. Algunos l\u00edderes ortodoxos incluso dijeron: \u00abPreferir\u00eda ver turbantes turcos en tierras bizantinas que sombreros latinos\u00bb.<br class=\"html-br\" \/><br class=\"html-br\" \/><strong>Mudarse a Constantinopla<\/strong><br class=\"html-br\" \/>El sult\u00e1n busc\u00f3 una excusa para abrir la puerta a la guerra, y pronto la encontr\u00f3 en el ataque de los soldados otomanos a algunas aldeas romanas y la defensa de estas, por lo que algunos murieron en ambos bandos. El sult\u00e1n allan\u00f3 el camino entre Edirne y Constantinopla para facilitar el transporte de los ca\u00f1ones gigantes hasta Constantinopla. Los ca\u00f1ones se trasladaron de Edirne a las inmediaciones de Constantinopla en dos meses, donde fueron protegidos por el ej\u00e9rcito. Los ej\u00e9rcitos otomanos, liderados por el propio conquistador, llegaron a las afueras de Constantinopla el jueves 26 de Rabi&#039; al-Awwal del a\u00f1o 857 d. H. \/ 6 de abril del a\u00f1o 1453 d. C. Reuni\u00f3 a los soldados, que eran unos doscientos cincuenta mil, o un cuarto de mill\u00f3n. Les dio un poderoso serm\u00f3n, inst\u00e1ndolos a la yihad y a buscar la victoria o el martirio. Les record\u00f3 el sacrificio y la verdad de la lucha ante la adversidad. Les ley\u00f3 los vers\u00edculos del Cor\u00e1n que los animaban. Tambi\u00e9n les mencion\u00f3 los hadices del Profeta que anunciaban la conquista de Constantinopla, la virtud del ej\u00e9rcito conquistador y su comandante, y la gloria de su conquista para el Islam y los musulmanes. El ej\u00e9rcito inmediatamente comenz\u00f3 a alabar, glorificar y orar.<br class=\"html-br\" \/>As\u00ed, el sult\u00e1n siti\u00f3 la ciudad con sus soldados por tierra y su flota por mar. Instal\u00f3 catorce bater\u00edas de artiller\u00eda alrededor de la ciudad, en las que coloc\u00f3 los grandes ca\u00f1ones fabricados por Urbano, que, seg\u00fan se dec\u00eda, disparaban grandes balas de piedra a una milla de distancia. Durante el asedio, se descubri\u00f3 la tumba de Abu Ayyub al-Ansari. Fue martirizado cuando siti\u00f3 Constantinopla en el a\u00f1o 52 d. H., durante el califato de Muawiyah ibn Abi Sufyan al-Umawi.<br class=\"html-br\" \/><br class=\"html-br\" \/><strong>Resistencia bizantina<\/strong><br class=\"html-br\" \/>En ese momento, los bizantinos hab\u00edan bloqueado las entradas al puerto de Constantinopla con gruesas cadenas de hierro, impidiendo que los barcos otomanos llegaran al Cuerno de Oro. Incluso destruyeron cualquier barco que intentara acercarse. Sin embargo, la flota otomana logr\u00f3 capturar las Islas Pr\u00edncipe en el Mar de M\u00e1rmara.<br class=\"html-br\" \/>El emperador Constantino, el \u00faltimo emperador romano, busc\u00f3 ayuda en Europa. Los genoveses respondieron envi\u00e1ndole cinco barcos al mando del comandante genov\u00e9s Giustiniani, acompa\u00f1ados de 700 combatientes voluntarios de diversos pa\u00edses europeos. El comandante lleg\u00f3 con sus barcos con la intenci\u00f3n de entrar en el puerto de Constantinopla, pero los barcos otomanos los interceptaron, y el 21 de abril de 1453 d. C., el 11 de Rabi&#039; al-Thani, 857 d. H., estall\u00f3 una gran batalla. La batalla termin\u00f3 con la victoria de Giustiniani, lo que le permiti\u00f3 entrar en el puerto despu\u00e9s de que los sitiadores retiraran las cadenas de hierro y las reinstalaran tras el paso de los barcos europeos. Las fuerzas navales otomanas intentaron sortear las enormes cadenas que controlaban la entrada al Cuerno de Oro y alcanzar a los barcos musulmanes. Dispararon contra los barcos europeos y bizantinos, pero inicialmente fracasaron, lo que levant\u00f3 la moral de los defensores de la ciudad.<br class=\"html-br\" \/><br class=\"html-br\" \/><strong>La flota se traslad\u00f3 por tierra y el bloqueo fue completado.<\/strong><br class=\"html-br\" \/>El sult\u00e1n comenz\u00f3 a pensar en una forma de llevar sus barcos al puerto para completar el asedio por tierra y mar. Se le ocurri\u00f3 una idea peculiar: transportar los barcos por tierra para que pudieran atravesar las cadenas colocadas para impedirlo. Esta peculiaridad se logr\u00f3 nivelando el terreno en pocas horas, trayendo tablones de madera, untados con aceite y grasa, y luego colocados sobre el camino pavimentado para facilitar el deslizamiento y arrastre de los barcos. De esta manera, fue posible transportar unos setenta barcos y desembarcarlos en el Cuerno de Oro, tomando desprevenidos a los bizantinos.<br class=\"html-br\" \/>Los habitantes de la ciudad despertaron la ma\u00f1ana del 22 de abril y encontraron barcos otomanos controlando la v\u00eda fluvial. Ya no exist\u00eda una barrera de agua entre los defensores de Constantinopla y los soldados otomanos. Un historiador bizantino expres\u00f3 su asombro ante esta haza\u00f1a, diciendo: \u00abNunca antes hab\u00edamos visto ni o\u00eddo hablar de algo tan milagroso. Mehmed el Conquistador convierte la tierra en mares, y sus barcos navegan sobre cimas de monta\u00f1as en lugar de olas. En esta haza\u00f1a, Mehmed II super\u00f3 a Alejandro Magno\u00bb. Los sitiados comprendieron que la victoria otomana era inevitable, pero su determinaci\u00f3n no flaque\u00f3. Al contrario, se reafirmaron en su determinaci\u00f3n de defender su ciudad hasta la muerte. El 15 de Yumada al-Ula del a\u00f1o 857 d. H. (24 de mayo de 1453 d. C.), el sult\u00e1n Mehmed envi\u00f3 una carta al emperador Constantino en la que le exig\u00eda la rendici\u00f3n de la ciudad sin derramamiento de sangre. Ofreci\u00f3 garantizar que \u00e9l, su familia, sus ayudantes y todos los residentes de la ciudad que desearan ir adonde quisieran estuvieran seguros, que el derramamiento de sangre en la ciudad se evitar\u00eda y que no sufrir\u00edan ning\u00fan da\u00f1o. Les dio la opci\u00f3n de quedarse en la ciudad o abandonarla. Cuando la carta lleg\u00f3 al emperador, reuni\u00f3 a sus consejeros y les present\u00f3 el asunto. Algunos se inclinaban a rendirse, mientras que otros insist\u00edan en seguir defendiendo la ciudad hasta la muerte. El emperador se inclinaba por la opini\u00f3n de quienes abogaban por luchar hasta el \u00faltimo momento. El emperador respondi\u00f3 al mensajero del conquistador con una carta en la que dec\u00eda: \u00abDa gracias a Dios porque el sult\u00e1n se ha inclinado por la paz y que est\u00e1 satisfecho de pagarle tributo. En cuanto a Constantinopla, ha jurado defenderla hasta su \u00faltimo aliento. O conserva su trono o es enterrado bajo sus muros\u00bb. Cuando la carta lleg\u00f3 al conquistador, dijo: \u00abMuy bien, pronto tendr\u00e9 un trono en Constantinopla o una tumba all\u00ed\u00bb.<br class=\"html-br\" \/><br class=\"html-br\" \/><strong>Conquista de Constantinopla<\/strong><br class=\"html-br\" \/>Al amanecer del martes 20 de Yumada al-Ula del a\u00f1o 857 d. H. \/ 29 de mayo de 1453 d. C., el sult\u00e1n otomano hab\u00eda realizado sus preparativos finales, distribuyendo sus fuerzas y reuniendo aproximadamente 100.000 combatientes frente a la Puerta Dorada. Moviliz\u00f3 a 50.000 en el flanco izquierdo, y el sult\u00e1n se situ\u00f3 en el centro con los soldados jen\u00edzaros. Setenta barcos se reunieron en el puerto y comenz\u00f3 el ataque por tierra y mar. Las llamas de la batalla se intensificaron y el sonido de los ca\u00f1ones atraves\u00f3 el cielo, sembrando el p\u00e1nico. Los gritos de los soldados de \u00abAllahu Akbar\u00bb estremecieron el lugar y su eco se escuch\u00f3 a kil\u00f3metros de distancia. Los defensores de la ciudad estaban dando todo lo que ten\u00edan para defenderla. Solo pas\u00f3 una hora antes de que la gran trinchera frente a la muralla exterior se llenara con miles de muertos.<br class=\"html-br\" \/>Durante este fren\u00e9tico ataque, Justiniano result\u00f3 herido en el brazo y el muslo, sangrando profusamente. Se retir\u00f3 para recibir tratamiento a pesar de las s\u00faplicas del emperador de que se quedara, debido a su valent\u00eda y excepcional habilidad en la defensa de la ciudad. Los otomanos redoblaron sus esfuerzos y se precipitaron con sus escaleras hacia las murallas, indiferentes a la muerte que se cern\u00eda sobre ellos. Un grupo de jen\u00edzaros salt\u00f3 a lo alto de la muralla, seguido de guerreros, atraves\u00e1ndolos con sus flechas. Pero fue en vano, ya que los otomanos lograron entrar en masa en la ciudad. La flota otomana logr\u00f3 levantar las cadenas de hierro colocadas a la entrada de la bah\u00eda. Los otomanos irrumpieron en la ciudad, presa del p\u00e1nico, y sus defensores huyeron de todas direcciones. Tan solo tres horas despu\u00e9s del inicio del ataque, la poderosa ciudad estaba a los pies de los conquistadores. El sult\u00e1n entr\u00f3 en la ciudad al mediod\u00eda y encontr\u00f3 a los soldados ocupados en saqueos y otras actividades. Dio \u00f3rdenes para evitar cualquier agresi\u00f3n, y la seguridad rein\u00f3 de inmediato.<br class=\"html-br\" \/><br class=\"html-br\" \/><strong>Muhammad al-Fatih en Medina<\/strong><br class=\"html-br\" \/>Cuando Mehmed el Conquistador entr\u00f3 victorioso en la ciudad, desmont\u00f3 de su caballo y se postr\u00f3 en agradecimiento a Dios por su victoria y \u00e9xito. Luego se dirigi\u00f3 a la iglesia de Santa Sof\u00eda, donde se hab\u00edan reunido el pueblo y los monjes bizantinos. Al acercarse a sus puertas, los cristianos que se encontraban dentro estaban extremadamente asustados. Uno de los monjes le abri\u00f3 las puertas, as\u00ed que le pidi\u00f3 que calmara a la gente, les diera seguridad y regresara sanos y salvos a sus hogares. La gente se tranquiliz\u00f3, y algunos monjes se escondieron en los s\u00f3tanos de la iglesia. Al ver la tolerancia y el perd\u00f3n del Conquistador, salieron y declararon su conversi\u00f3n al islam. El Conquistador orden\u00f3 entonces que se llamara a la oraci\u00f3n en la iglesia, declar\u00e1ndola mezquita. El sult\u00e1n otorg\u00f3 a los cristianos la libertad de celebrar ritos religiosos y elegir a sus l\u00edderes religiosos, quienes ten\u00edan derecho a decidir en casos civiles. Tambi\u00e9n otorg\u00f3 este derecho a los cl\u00e9rigos de otras provincias, pero al mismo tiempo impuso la yizia a todos. Luego reuni\u00f3 al clero cristiano para elegir un patriarca. Eligieron a Georgios Curtisius Scholarius y le otorgaron la mitad de las iglesias de la ciudad, mientras que la otra mitad se destinaron a mezquitas para musulmanes. Una vez conquistada la ciudad por completo, el sult\u00e1n Mehmed traslad\u00f3 la capital a la ciudad, rebautiz\u00e1ndola como \u00abEstambul\u00bb, que significa \u00abel trono del Islam\u00bb o \u00abla ciudad del Islam\u00bb. Tras esta conquista, el sult\u00e1n Mehmed recibi\u00f3 el t\u00edtulo de Sult\u00e1n Mehmed el Conquistador.<br class=\"html-br\" \/><br class=\"html-br\" \/><strong>Por qu\u00e9 fuimos geniales<\/strong><br class=\"html-br\" \/>Del libro D\u00edas inolvidables de Tamer Badr\u00a0<\/span><\/h1>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>6 \u0645\u0627\u0631\u0633 2019 \u00a0 \u0641\u062a\u062d \u0627\u0644\u0642\u0633\u0637\u0646\u0637\u064a\u0646\u064a\u0629 \u0627\u0646\u062a\u0638\u0631 \u0627\u0644\u0645\u0633\u0644\u0645\u0648\u0646 \u0623\u0643\u062b\u0631 \u0645\u0646 \u062b\u0645\u0627\u0646\u064a\u0629 \u0642\u0631\u0648\u0646 \u062d\u062a\u0649 \u062a\u062d\u0642\u0642\u062a \u0627\u0644\u0628\u0634\u0627\u0631\u0629 \u0627\u0644\u0646\u0628\u0648\u064a\u0629 \u0628\u0641\u062a\u062d \u0627\u0644\u0642\u0633\u0637\u0646\u0637\u064a\u0646\u064a\u0629\u060c \u0648\u0643\u0627\u0646 \u062d\u0644\u0645\u0627\u064b \u063a\u0627\u0644\u064a\u0627\u064b \u0648\u0623\u0645\u0644\u0627 \u0639\u0632\u064a\u0632\u0627\u064b \u0631\u0627\u0648\u062f \u0627\u0644\u0642\u0627\u062f\u0629 \u0648\u0627\u0644\u0641\u0627\u062a\u062d\u064a\u0646 \u0644\u0645 \u064a\u064f\u062e\u0628 \u062c\u0630\u0648\u062a\u0647 \u0645\u0631 \u0627\u0644\u0623\u064a\u0627\u0645 \u0648\u0643\u0631 \u0627\u0644\u0633\u0646\u064a\u0646\u060c \u0648\u0638\u0644 \u0647\u062f\u0641\u0627\u064b \u0645\u0634\u0628\u0648\u0628\u0627\u064b \u064a\u062b\u064a\u0631 \u0641\u064a \u0627\u0644\u0646\u0641\u0648\u0633 \u0631\u063a\u0628\u0629 \u0639\u0627\u0631\u0645\u0629 \u0641\u064a \u062a\u062d\u0642\u064a\u0642\u0647 \u062d\u062a\u0649 \u064a\u0643\u0648\u0646 \u0635\u0627\u062d\u0628 \u0627\u0644\u0641\u062a\u062d \u0647\u0648 \u0645\u062d\u0644 \u062b\u0646\u0627\u0621 \u0627\u0644\u0646\u0628\u064a \ufdfa \u0641\u064a \u0642\u0648\u0644\u0647: \u00ab\u0644\u062a\u0641\u062a\u062d\u0646 [&hellip;]<\/p>","protected":false},"author":2,"featured_media":21959,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","inline_featured_image":false,"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"footnotes":""},"categories":[115],"tags":[],"class_list":{"0":"post-21958","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-115"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/tamerbadr.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21958","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/tamerbadr.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/tamerbadr.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tamerbadr.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tamerbadr.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=21958"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/tamerbadr.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21958\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tamerbadr.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/21959"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/tamerbadr.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=21958"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/tamerbadr.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=21958"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/tamerbadr.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=21958"}],"curies":[{"name":"gracias","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}