{"id":21871,"date":"2025-03-27T11:03:41","date_gmt":"2025-03-27T11:03:41","guid":{"rendered":"https:\/\/tamerbadr.com\/?p=21871"},"modified":"2025-04-20T09:49:13","modified_gmt":"2025-04-20T09:49:13","slug":"fgfdsgfsd","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tamerbadr.com\/es\/archives\/21871","title":{"rendered":"La batalla de Zallaqa: Lecciones aprendidas del glorioso pasado"},"content":{"rendered":"<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"21871\" class=\"elementor elementor-21871\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-7cb5d14 e-flex e-con-boxed e-con e-parent\" data-id=\"7cb5d14\" data-element_type=\"container\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"e-con-inner\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-26202e24 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"26202e24\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"x1cy8zhl x2bj2ny x78zum5 x1q0g3np\"><div class=\"x1iyjqo2\"><div class=\"x78zum5 xdt5ytf xz62fqu x16ldp7u\"><div class=\"xu06os2 x1ok221b\"><h1 class=\"html-div xdj266r x11i5rnm xat24cr x1mh8g0r xexx8yu x4uap5 x18d9i69 xkhd6sd x1q0g3np\"><span class=\"html-span xdj266r x11i5rnm xat24cr x1mh8g0r xexx8yu x4uap5 x18d9i69 xkhd6sd x1hl2dhg x16tdsg8 x1vvkbs\"><span class=\"html-span xdj266r x11i5rnm xat24cr x1mh8g0r xexx8yu x4uap5 x18d9i69 xkhd6sd x1hl2dhg x16tdsg8 x1vvkbs x4k7w5x x1h91t0o x1h9r5lt x1jfb8zj xv2umb2 x1beo9mf xaigb6o x12ejxvf x3igimt xarpa2k xedcshv x1lytzrv x1t2pt76 x7ja8zs x1qrby5j\">17 de agosto de 2014<\/span><\/span><\/h1><\/div><\/div><\/div><div><div class=\"x1i10hfl x1qjc9v5 xjqpnuy xa49m3k xqeqjp1 x2hbi6w x9f619 x1ypdohk xdl72j9 x2lah0s xe8uvvx x2lwn1j xeuugli x16tdsg8 x1hl2dhg xggy1nq x1ja2u2z x1t137rt x1o1ewxj x3x9cwd x1e5q0jg x13rtm0m x1q0g3np x87ps6o x1lku1pv x1a2a7pz xjyslct xjbqb8w x13fuv20 xu3j5b3 x1q0q8m5 x26u7qi x972fbf xcfux6l x1qhh985 xm0m39n x3nfvp2 xdj266r x11i5rnm xat24cr x1mh8g0r xexx8yu x4uap5 x18d9i69 xkhd6sd x1n2onr6 x3ajldb x194ut8o x1vzenxt xd7ygy7 xt298gk x1xhcax0 x1s928wv x10pfhc2 x1j6awrg x1v53gu8 x1tfg27r xitxdhh\" tabindex=\"0\" role=\"button\" aria-expanded=\"false\" aria-haspopup=\"menu\" aria-label=\"Medidas que pueden adoptarse para este puesto\"><div class=\"x1ey2m1c xds687c x17qophe xg01cxk x47corl x10l6tqk x13vifvy x1ebt8du x19991ni x1dhq9h xzolkzo x12go9s9 x1rnf11y xprq8jg\" role=\"none\" data-visualcompletion=\"ignore\">\u00a0<\/div><\/div><\/div><\/div><h1 class=\"xyinxu5 x4uap5 x1g2khh7 xkhd6sd\"><span class=\"x193iq5w xeuugli x13faqbe x1vvkbs x1xmvt09 x1lliihq x1s928wv xhkezso x1gmr53x x1cpjm7i x1fgarty x1943h6x xudqn12 x3x7a5m x6prxxf xvq8zen xo1l8bm xzsf02u\" dir=\"auto\">Aquellos que no recuerdan el pasado est\u00e1n condenados a repetirlo.<br class=\"html-br\" \/>Si quieres comprender el presente, estudia el pasado.<br class=\"html-br\" \/><br class=\"html-br\" \/>La batalla de Zallaqa: Lecciones aprendidas del glorioso pasado<br class=\"html-br\" \/><br class=\"html-br\" \/>La batalla de Zallaqa, o batalla de la llanura de Zallaqa, tuvo lugar el 12 de Rajab del a\u00f1o 479 d. H. \/ 23 de octubre de 1086 d. C. entre los ej\u00e9rcitos del estado almor\u00e1vide, unidos al ej\u00e9rcito de Al-Mu&#039;tamid ibn Abbad, que obtuvo una aplastante victoria sobre las fuerzas del rey castellano Alfonso VI.<br class=\"html-br\" \/>La batalla tuvo lugar en una llanura del sur de Andaluc\u00eda llamada Zallaqa. Se dice que la llanura recibi\u00f3 su nombre debido a los frecuentes resbalones de los combatientes en el campo de batalla debido a la enorme cantidad de sangre derramada ese d\u00eda, que cubri\u00f3 el campo de batalla. Los historiadores occidentales la denominan con el mismo nombre \u00e1rabe.<br class=\"html-br\" \/>La batalla tuvo un gran impacto en la historia de la Andaluc\u00eda isl\u00e1mica, ya que detuvo el avance constante de los cruzados en las tierras de los reyes taifas isl\u00e1micos y retras\u00f3 la ca\u00edda del estado isl\u00e1mico en Andaluc\u00eda durante m\u00e1s de dos siglos y medio.<br class=\"html-br\" \/><strong>antes de la batalla<\/strong><br class=\"html-br\" \/>El estado omeya de Andaluc\u00eda cay\u00f3 y se desintegr\u00f3 en lo que se conocer\u00eda como el periodo de los reyes de taifas, que presenci\u00f3 numerosos conflictos y guerras entre sus numerosos monarcas. Esto debilit\u00f3 la posici\u00f3n de los musulmanes en Andaluc\u00eda, lo que condujo a una debilidad militar y brind\u00f3 a los cristianos, que acechaban en el norte, la oportunidad de expandirse a su costa.<br class=\"html-br\" \/>En contraste con la fragmentaci\u00f3n y divisi\u00f3n de Andaluc\u00eda durante la \u00e9poca de las taifas, los cristianos establecieron una uni\u00f3n entre los reinos de Le\u00f3n y Castilla a manos de Fernando I, quien inici\u00f3 la Reconquista, lo que signific\u00f3 devolver Andaluc\u00eda al cristianismo en lugar del Islam.<br class=\"html-br\" \/>Esta guerra fue continuada despu\u00e9s de \u00e9l por su hijo, Alfonso VI, y alcanz\u00f3 su punto \u00e1lgido con la toma de Toledo por Alfonso en el a\u00f1o 478 d. H. \/ 1085 d. C., la ciudad m\u00e1s importante de Andaluc\u00eda y la mayor base musulmana de la zona. Su ca\u00edda fue un presagio de las peores consecuencias para el resto de Andaluc\u00eda, como Alfonso declar\u00f3 expl\u00edcitamente: \u00abNo descansar\u00e1 hasta recuperar el resto de Andaluc\u00eda, someter a C\u00f3rdoba a su autoridad y trasladar la capital de su reino a Toledo\u00bb.<br class=\"html-br\" \/>Lo peor de este terrible desastre fue que los reyes taifas musulmanes no acudieron al rescate ni ayudaron a Toledo. Al contrario, adoptaron una postura vergonzosa, y algunos incluso se ofrecieron a ayudar a Alfonso, mientras que otros cre\u00edan que, para seguir gobernando su reino en paz, deb\u00eda estrechar lazos de amistad con Alfonso, aliarse con \u00e9l y pagarle un tributo anual. Algunas fuerzas de los pr\u00edncipes taifas incluso participaron en la conquista de Toledo, \u00a1y uno de ellos ofreci\u00f3 a su hija como esposa o concubina de Alfonso!<br class=\"html-br\" \/>Alfonso VI presenci\u00f3 la debilidad y cobard\u00eda de los pr\u00edncipes de taifas, derivada principalmente de su lujo, su vac\u00edo de alma y su odio a la guerra y la yihad, incluso si esta era la \u00fanica manera de alcanzar la dignidad y preservar los vestigios de la religi\u00f3n y la caballer\u00eda. Por lo tanto, Alfonso VI vio la necesidad de debilitar a los reyes de taifas antes de eliminarlos por completo. Su plan consist\u00eda primero en liquidar sus riquezas imponi\u00e9ndoles tributos, luego en destruir sus tierras y cosechas mediante sucesivas incursiones, y finalmente en apoderarse de sus fortalezas y tierras siempre que se presentara la oportunidad.<br class=\"html-br\" \/>El plan de Alfonso fue un \u00e9xito rotundo, y la debilidad de los reyes de taifas se le hizo patente. Los menospreci\u00f3 y los despreci\u00f3, diciendo sobre ellos: &quot;\u00bfC\u00f3mo puedo abandonar a un pueblo de locos, cada uno de los cuales lleva el nombre de sus califas y reyes, y ninguno de los cuales desenvaina la espada para defenderse, ni consiente la injusticia ni la opresi\u00f3n de sus s\u00fabditos?&quot;. Los trataba como seguidores.<br class=\"html-br\" \/>Tras la conquista de Toledo por Alfonso, se convirti\u00f3 en vecino del Reino de Sevilla y de su gobernante, Al-Mutamid ibn Abbad. Al-Mutamid comprendi\u00f3 entonces la gravedad de su error al reconciliarse con Alfonso, aliarse con \u00e9l y antagonizarlo con los dem\u00e1s pr\u00edncipes de taifas. Estaba visiblemente alarmado por el terrible destino que le aguardaba si la providencia divina no le brindaba ayuda o apoyo inesperados. Por lo tanto, era natural que Ibn Abbad centrara su atenci\u00f3n en el joven y poderoso estado almor\u00e1vide, liderado por su valiente pr\u00edncipe, Yusuf ibn Tashfin, buscando su ayuda y apoyo contra los cristianos que se hab\u00edan congregado desde el norte de Espa\u00f1a, adem\u00e1s de los voluntarios cruzados procedentes de Francia, Alemania e Italia.<br class=\"html-br\" \/><strong>El conflicto entre Alfonso VI y Al-Mu&#039;tamid<\/strong><br class=\"html-br\" \/>El conflicto entre ambos reyes comenz\u00f3 en el a\u00f1o 475 d. H. \/ 1082 d. C., cuando Alfonso envi\u00f3 su embajada habitual a Al-Mutamid solicitando el tributo anual. La embajada estaba encabezada por un jud\u00edo llamado Ibn Shalib, quien se neg\u00f3 a aceptar el tributo alegando su deficiente calidad. Amenaz\u00f3 con que, si no se le entregaba dinero de buena calidad, las ciudades de Sevilla ser\u00edan ocupadas.<br class=\"html-br\" \/>Cuando Al-Mutamid se enter\u00f3 de lo que hab\u00eda hecho el jud\u00edo, orden\u00f3 crucificarlo y encarcelar a sus compa\u00f1eros castellanos. Tras consultar con los juristas, estos aprobaron la decisi\u00f3n, temiendo que Al-Mutamid se retractara de su decisi\u00f3n de enfrentarse a los cristianos. Alfonso, por su parte, furioso, envi\u00f3 a sus tropas y soldados a vengarse, saquear y robar. \u00c9l y su ej\u00e9rcito asaltaron las fronteras de Sevilla, la sitiaron durante tres d\u00edas y luego la abandonaron. Al-Mutamid se mantuvo firme en su defensa durante esta furiosa tormenta de furia cruzada.<br class=\"html-br\" \/><strong>En busca de ayuda de los almor\u00e1vides<\/strong><br class=\"html-br\" \/>Al-Mu&#039;tamid moviliz\u00f3 a sus hombres, reforz\u00f3 su ej\u00e9rcito, repar\u00f3 sus fuertes y emple\u00f3 todos los medios para defender su territorio tras comprender que Alfonso pretend\u00eda exterminarlos a todos y que los musulmanes de Sevilla, con sus limitadas capacidades y recursos, no podr\u00edan defenderse. Por lo tanto, Al-Mu&#039;tamid decidi\u00f3 buscar la ayuda de los almor\u00e1vides en Marruecos para combatir a estos cristianos. El estado almor\u00e1vide era un estado de yihad y guerra, pero esta opini\u00f3n se enfrent\u00f3 a la oposici\u00f3n de algunos pr\u00edncipes que ve\u00edan las negociaciones, la reconciliaci\u00f3n, la tregua y la paz como un medio para la seguridad y la estabilidad. Ve\u00edan a los almor\u00e1vides como un nuevo enemigo que podr\u00eda usurpar su reino. Al-Rashid le dijo a su padre, Al-Mu&#039;tamid: \u00abOh, padre m\u00edo, \u00bftraes a nuestra Andaluc\u00eda a alguien que usurpar\u00e1 nuestro reino y nos dispersar\u00e1?\u00bb. Al-Mu&#039;tamid respondi\u00f3: \u00ab\u00a1Oh, hijo m\u00edo! Por Dios, nunca oir\u00e1 que devolv\u00ed Andaluc\u00eda a la morada de la incredulidad ni la dej\u00e9 en manos de los cristianos, para que la maldici\u00f3n del Islam caiga sobre m\u00ed, como ha ca\u00eddo sobre otros. Por Dios, pastorear camellos es mejor para m\u00ed que pastorear cerdos\u00bb.<br class=\"html-br\" \/>Los reyes de taifas, encabezados por Al-Mutamid ibn Abbad, pidieron ayuda a los almor\u00e1vides y a su emir, Yusuf ibn Tashfin. Al-Mutamid incluso cruz\u00f3 a Marruecos y se reuni\u00f3 con Ibn Tashfin, quien le prometi\u00f3 cosas buenas y accedi\u00f3 a su petici\u00f3n. Estipul\u00f3 que, para responder a la llamada y cruzar a Andaluc\u00eda, Al-Mutamid deb\u00eda entregarle el puerto de Algeciras como base para los almor\u00e1vides en su viaje de ida y vuelta. Al-Mutamid accedi\u00f3.<br class=\"html-br\" \/><strong>Cruce a Andaluc\u00eda<\/strong><br class=\"html-br\" \/>Yusuf ibn Tashfin reuni\u00f3 a sus tropas y equipo, y luego envi\u00f3 una fuerza de su caballer\u00eda, liderada por Dawud ibn Aisha, quien cruz\u00f3 el mar y ocup\u00f3 el puerto de Algeciras. En Rabi` al-Akhir 479 AH \/ agosto de 1086 d. C., los ej\u00e9rcitos almor\u00e1vides comenzaron a cruzar de Ceuta a Andaluc\u00eda. Tan pronto como los barcos llegaron al centro del Estrecho de Gibraltar, el mar se volvi\u00f3 turbulento y las olas se levantaron. Ibn Tashfin se levant\u00f3, alz\u00f3 las manos al cielo y dijo: \u00abOh, Al\u00e1, si sabes que mi traves\u00eda es buena y beneficiosa para los musulmanes, entonces hazme f\u00e1cil cruzar este mar. Si no, entonces dificult\u00e1dmelo para que no pueda cruzarlo\u00bb. El mar se calm\u00f3 y los barcos navegaron con un viento favorable hasta que anclaron en la orilla. Yusuf desembarc\u00f3 y se postr\u00f3 ante Al\u00e1.<br class=\"html-br\" \/>Yusuf ibn Tashfin y sus soldados fueron recibidos calurosamente, y orden\u00f3 a su comandante, Dawud ibn Aisha, que avanzara delante de \u00e9l hacia Badajoz. Tambi\u00e9n orden\u00f3 que todas las fuerzas andaluzas se pusieran bajo el mando de Al-Mu&#039;tamid, y que los soldados andaluces tuvieran sus propios cuarteles, al igual que los almor\u00e1vides. Yusuf fue muy cauteloso en sus movimientos, ya que nunca antes hab\u00eda luchado contra un ej\u00e9rcito cristiano y desconfiaba de sus aliados andaluces. Por lo tanto, decidi\u00f3 que la batalla deb\u00eda tener lugar en la regi\u00f3n de Badajoz y que no deb\u00eda adentrarse demasiado en territorio andaluz.<br class=\"html-br\" \/><strong>Al-Zallaqa y la clara victoria<\/strong><br class=\"html-br\" \/>Al enterarse del avance musulm\u00e1n, Alfonso levant\u00f3 el asedio que hab\u00eda impuesto a la ciudad de Zaragoza y convoc\u00f3 a su comandante, Al-Burhans, desde Valencia, para pedir ayuda a todos los cristianos del norte de Espa\u00f1a y m\u00e1s all\u00e1 de los Pirineos. Caballeros cruzados acudieron en masa a \u00e9l desde Italia y Francia, y pretend\u00eda enfrentarse a los musulmanes en su propia tierra para evitar la destrucci\u00f3n de su pa\u00eds. Sus fuerzas superaban a las musulmanas en n\u00famero y equipamiento, y estos ej\u00e9rcitos cruzados se asentaron a cinco kil\u00f3metros del campamento musulm\u00e1n, separados de ellos tan solo por un peque\u00f1o r\u00edo llamado \u00abGuerrero\u00bb. Los monjes y sacerdotes se unieron a las fuerzas cruzadas, portando sus Biblias y cruces, animando as\u00ed a los soldados cristianos.<br class=\"html-br\" \/>Las fuerzas musulmanas se estimaban en unos cuarenta y ocho mil combatientes, divididos en dos grandes unidades de fuerzas andaluzas. La vanguardia estaba liderada por Al-Mu&#039;tamid, mientras que las fuerzas almor\u00e1vides ocupaban la retaguardia y se divid\u00edan en dos secciones. La primera inclu\u00eda la caballer\u00eda bereber, al mando de Dawud ibn Aisha, y la segunda, una reserva, al mando de Yusuf ibn Tashfin.<br class=\"html-br\" \/>Los dos ej\u00e9rcitos permanecieron enfrentados durante tres d\u00edas. El intento de Alfonso de enga\u00f1ar a los musulmanes fijando una fecha para la batalla fracas\u00f3. La batalla termin\u00f3 con el estallido de la batalla al amanecer del viernes 12 de Rayab del 479 d. H. \/ 23 de octubre del 1086 d. C., con un ataque rel\u00e1mpago lanzado por los caballeros cruzados contra la vanguardia musulmana, compuesta por fuerzas andaluzas. El equilibrio de los musulmanes se alter\u00f3 y sus caballeros se retiraron hacia Badajoz. Solo Al-Mu&#039;tamid ibn Abbad se mantuvo firme con un peque\u00f1o grupo de caballeros, que lucharon con fiereza. Al-Mu&#039;tamid result\u00f3 gravemente herido, y muchos de los soldados andaluces murieron, y fueron casi derrotados. Al mismo tiempo, Alfonso atac\u00f3 a la vanguardia almor\u00e1vide y los oblig\u00f3 a retirarse de sus posiciones.<br class=\"html-br\" \/>Ante esta dura prueba a la que se vieron sometidas las fuerzas musulmanas, Yusuf envi\u00f3 a las fuerzas bereberes, lideradas por su m\u00e1s h\u00e1bil comandante, Sir ibn Abi Bakr al-Lamtoni. El curso de la batalla cambi\u00f3, los musulmanes recuperaron la compostura e infligieron numerosas bajas a los cristianos. Mientras tanto, Ibn Tashfin recurri\u00f3 a un plan innovador. Logr\u00f3 dividir las filas cristianas, llegar a su campamento, eliminar su guarnici\u00f3n y prenderle fuego. Al ver esta tragedia, Alfonso se retir\u00f3 r\u00e1pidamente, y ambos bandos se enfrentaron en una feroz batalla. El estruendo de los tambores almor\u00e1vides era ensordecedor, y muchos murieron en ambos bandos, especialmente entre los castellanos. Entonces Ibn Tashfin asest\u00f3 el golpe final a los cristianos. Orden\u00f3 a su Guardia Negra, cuatro mil combatientes de gran coraje y con ansias de yihad, que descendieran al campo de batalla. Mataron a muchos castellanos, y uno de ellos logr\u00f3 apu\u00f1alar a Alfonso en el muslo, una pu\u00f1alada que casi le cuesta la vida.<br class=\"html-br\" \/>Alfonso comprendi\u00f3 que \u00e9l y sus fuerzas se enfrentar\u00edan a la muerte si continuaban la batalla, as\u00ed que tom\u00f3 la iniciativa de huir con algunos de sus caballeros al amparo de la oscuridad. No superaban los cuatrocientos, la mayor\u00eda de los cuales resultaron heridos y murieron en el camino. Solo cien caballeros sobrevivieron.<br class=\"html-br\" \/><strong>Despu\u00e9s de la victoria<\/strong><br class=\"html-br\" \/>La victoria musulmana en Zallaqa fue una gran victoria, cuya noticia se extendi\u00f3 por toda Andaluc\u00eda y Marruecos, y anim\u00f3 enormemente a los musulmanes. Sin embargo, no intentaron aprovechar su victoria persiguiendo a los remanentes cristianos ni invadiendo tierras de Castilla. Ni siquiera intentaron marchar a Toledo para recuperarla, que fue el principal motivo para pedir ayuda a los almor\u00e1vides. Se dice que Ibn Tashfin se disculp\u00f3 por perseguir a los castellanos tras recibir la noticia de la muerte de su hijo mayor.<br class=\"html-br\" \/>Esta batalla decisiva provoc\u00f3 que los reyes de taifas dejaran de pagar tributo a Alfonso VI. Esta victoria salv\u00f3 a Andaluc\u00eda occidental de incursiones devastadoras, provoc\u00f3 la p\u00e9rdida de gran parte de las fuerzas castellanas, reaviv\u00f3 las esperanzas de los andaluces y desvaneci\u00f3 su temor a los cristianos. Levant\u00f3 el asedio de Zaragoza, que estaba a punto de caer en manos de Alfonso. Esta batalla evit\u00f3 que toda Andaluc\u00eda cayera en manos de los cristianos y prolong\u00f3 la vida del islam en Andaluc\u00eda durante aproximadamente dos siglos y medio.<br class=\"html-br\" \/>Tras la victoria, los andaluces retomaron sus t\u00e1cticas previas a la batalla: lucharon entre s\u00ed, compitieron por el poder y buscaron la ayuda de los reyes cristianos en sus guerras. Ibn Tashfin invadi\u00f3 entonces Andaluc\u00eda para poner fin a la contienda y unificarla bajo su dominio.<\/span><\/h1><h1>\u00a0<\/h1><h1 class=\"xyinxu5 x4uap5 x1g2khh7 xkhd6sd\"><span class=\"x193iq5w xeuugli x13faqbe x1vvkbs x1xmvt09 x1lliihq x1s928wv xhkezso x1gmr53x x1cpjm7i x1fgarty x1943h6x xudqn12 x3x7a5m x6prxxf xvq8zen xo1l8bm xzsf02u\" dir=\"auto\"><br class=\"html-br\" \/>Del libro D\u00edas inolvidables del Mayor Tamer Badr\u00a0<\/span><\/h1>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>17 \u0623\u063a\u0633\u0637\u0633 2014 \u00a0 \u0647\u0624\u0644\u0627\u0621 \u0627\u0644\u0630\u064a\u0646 \u0644\u0627 \u064a\u062a\u0630\u0643\u0631\u0648\u0646 \u0627\u0644\u0645\u0627\u0636\u064a \u0645\u062d\u0643\u0648\u0645 \u0639\u0644\u064a\u0647\u0645 \u0628\u0625\u0639\u0627\u062f\u062a\u0647\u0648\u0644\u0648 \u0623\u0631\u062f\u062a \u0641\u0647\u0645 \u0627\u0644\u062d\u0627\u0636\u0631 \u0641\u0625\u062f\u0631\u0633 \u0627\u0644\u0645\u0627\u0636\u064a \u0645\u0639\u0631\u0643\u0629 \u0627\u0644\u0632\u0644\u0627\u0642\u0629 \u062f\u0631\u0648\u0633 \u0645\u0633\u062a\u0641\u0627\u062f\u0629 \u0645\u0646 \u0627\u0644\u0645\u0627\u0636\u064a \u0627\u0644\u0645\u062c\u064a\u062f \u0645\u0639\u0631\u0643\u0629 \u0627\u0644\u0632\u0644\u0627\u0642\u0629 \u0623\u0648 \u0645\u0639\u0631\u0643\u0629 \u0633\u0647\u0644 \u0627\u0644\u0632\u0644\u0627\u0642\u0629 \u0648\u0642\u0639\u062a \u0641\u064a 12 \u0631\u062c\u0628 479 \u0647\u0640 \/ 23 \u0623\u0643\u062a\u0648\u0628\u0631 1086 \u0645 \u0628\u064a\u0646 \u062c\u064a\u0648\u0634 \u062f\u0648\u0644\u0629 \u0627\u0644\u0645\u0631\u0627\u0628\u0637\u064a\u0646 \u0645\u062a\u062d\u062f\u0629 \u0645\u0639 \u062c\u064a\u0634 \u0627\u0644\u0645\u0639\u062a\u0645\u062f \u0628\u0646 \u0639\u0628\u0627\u062f \u0648\u0627\u0644\u062a\u064a \u0627\u0646\u062a\u0635\u0631\u062a \u0627\u0646\u062a\u0635\u0627\u0631\u0627\u064b \u0633\u0627\u062d\u0642\u0627\u064b [&hellip;]<\/p>","protected":false},"author":2,"featured_media":21872,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","inline_featured_image":false,"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"footnotes":""},"categories":[115],"tags":[],"class_list":{"0":"post-21871","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-115"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/tamerbadr.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21871","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/tamerbadr.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/tamerbadr.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tamerbadr.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tamerbadr.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=21871"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/tamerbadr.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21871\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tamerbadr.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/21872"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/tamerbadr.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=21871"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/tamerbadr.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=21871"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/tamerbadr.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=21871"}],"curies":[{"name":"gracias","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}