{"id":21849,"date":"2025-03-27T10:45:34","date_gmt":"2025-03-27T10:45:34","guid":{"rendered":"https:\/\/tamerbadr.com\/?p=21849"},"modified":"2025-04-20T10:04:01","modified_gmt":"2025-04-20T10:04:01","slug":"fghgfdf","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tamerbadr.com\/es\/archives\/21849","title":{"rendered":"Batalla del Puente"},"content":{"rendered":"<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"21849\" class=\"elementor elementor-21849\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-168cbfe1 e-flex e-con-boxed e-con e-parent\" data-id=\"168cbfe1\" data-element_type=\"container\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"e-con-inner\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-64d545a4 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"64d545a4\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"x1cy8zhl x2bj2ny x78zum5 x1q0g3np\"><div class=\"x1iyjqo2\"><div class=\"x78zum5 xdt5ytf xz62fqu x16ldp7u\"><div class=\"xu06os2 x1ok221b\"><h1 class=\"html-div xdj266r x11i5rnm xat24cr x1mh8g0r xexx8yu x4uap5 x18d9i69 xkhd6sd x1q0g3np\"><span class=\"html-span xdj266r x11i5rnm xat24cr x1mh8g0r xexx8yu x4uap5 x18d9i69 xkhd6sd x1hl2dhg x16tdsg8 x1vvkbs\"><span class=\"html-span xdj266r x11i5rnm xat24cr x1mh8g0r xexx8yu x4uap5 x18d9i69 xkhd6sd x1hl2dhg x16tdsg8 x1vvkbs x4k7w5x x1h91t0o x1h9r5lt x1jfb8zj xv2umb2 x1beo9mf xaigb6o x12ejxvf x3igimt xarpa2k xedcshv x1lytzrv x1t2pt76 x7ja8zs x1qrby5j\" aria-describedby=\"\u00abrap\u00bb\">4 de diciembre de 2013<\/span><\/span><\/h1><\/div><\/div><\/div><div><div class=\"x1i10hfl x1qjc9v5 xjqpnuy xa49m3k xqeqjp1 x2hbi6w x9f619 x1ypdohk xdl72j9 x2lah0s xe8uvvx x2lwn1j xeuugli x16tdsg8 x1hl2dhg xggy1nq x1ja2u2z x1t137rt x1o1ewxj x3x9cwd x1e5q0jg x13rtm0m x1q0g3np x87ps6o x1lku1pv x1a2a7pz xjyslct xjbqb8w x13fuv20 xu3j5b3 x1q0q8m5 x26u7qi x972fbf xcfux6l x1qhh985 xm0m39n x3nfvp2 xdj266r x11i5rnm xat24cr x1mh8g0r xexx8yu x4uap5 x18d9i69 xkhd6sd x1n2onr6 x3ajldb x194ut8o x1vzenxt xd7ygy7 xt298gk x1xhcax0 x1s928wv x10pfhc2 x1j6awrg x1v53gu8 x1tfg27r xitxdhh\" tabindex=\"0\" role=\"button\" aria-expanded=\"false\" aria-haspopup=\"menu\" aria-label=\"Medidas que pueden adoptarse para este puesto\"><div class=\"x1ey2m1c xds687c x17qophe xg01cxk x47corl x10l6tqk x13vifvy x1ebt8du x19991ni x1dhq9h xzolkzo x12go9s9 x1rnf11y xprq8jg\" role=\"none\" data-visualcompletion=\"ignore\">\u00a0<\/div><\/div><\/div><\/div><h1 class=\"xyinxu5 x4uap5 x1g2khh7 xkhd6sd\"><span class=\"x193iq5w xeuugli x13faqbe x1vvkbs x1xmvt09 x1lliihq x1s928wv xhkezso x1gmr53x x1cpjm7i x1fgarty x1943h6x xudqn12 x3x7a5m x6prxxf xvq8zen xo1l8bm xzsf02u\" dir=\"auto\">Ahora hay una facci\u00f3n pol\u00edtica que, siempre que la veo, recuerdo a los musulmanes en la Batalla del Puente.<br class=\"html-br\" \/>Cuando leas esta batalla conocer\u00e1s esta facci\u00f3n pol\u00edtica.<br class=\"html-br\" \/><br class=\"html-br\" \/>La historia militar isl\u00e1mica nos ofrece muchas lecciones que es necesario y posible aprender en todo momento. Incluso las batallas en las que los musulmanes perdieron nos obligan a detenernos y examinar las razones que llevaron a la derrota. Quiz\u00e1s la m\u00e1s famosa de estas batallas fue la Batalla del Puente, que tuvo lugar el 23 de Shaban del a\u00f1o 13 d. H.<br class=\"html-br\" \/>Atm\u00f3sfera de preparaci\u00f3n para la batalla<br class=\"html-br\" \/>Como resultado de los acontecimientos militares en el frente contra los romanos, gran parte del ej\u00e9rcito fue redesplegada al frente frente a ellos. Los persas centraron entonces sus esfuerzos en eliminar la presencia isl\u00e1mica en Irak. El comandante Muthanna ibn Haritha decidi\u00f3 reunir al ej\u00e9rcito musulm\u00e1n en la frontera iraqu\u00ed. R\u00e1pidamente fue a presentar el asunto al califa Abu Bakr al-Siddiq (que Dios est\u00e9 complacido con \u00e9l), pero lo encontr\u00f3 moribundo. Falleci\u00f3 poco despu\u00e9s y fue sucedido por Umar ibn al-Khattab (que Dios est\u00e9 complacido con \u00e9l). Muthanna le present\u00f3 la situaci\u00f3n militar en Irak. Umar ibn al-Khattab ten\u00eda muchas tareas por delante tras asumir el califato. Sin embargo, prioriz\u00f3 la yihad contra los persas en Irak. Llam\u00f3 al pueblo, inst\u00e1ndolo a librar la yihad contra los persas. Sin embargo, la situaci\u00f3n no estaba del todo clara para los musulmanes durante este per\u00edodo de transici\u00f3n entre el gobierno de dos califas, y el pueblo dud\u00f3 en responder al llamado. Tras repetidos intentos, cerca de mil hombres respondieron. Los reuni\u00f3 y nombr\u00f3 a Abu Ubayd al-Thaqafi como su comandante, dirigi\u00e9ndolos hacia Irak. Seg\u00fan el consenso de los historiadores, Abu Ubaid al-Thaqafi no estaba plenamente cualificado para el liderazgo, pero era conocido por su valent\u00eda, lealtad y piedad, hasta el punto de que su valent\u00eda era un ejemplo entre los \u00e1rabes de la \u00e9poca, algo que Umar ibn Al-Khattab, que Dios est\u00e9 complacido con \u00e9l, conoc\u00eda. Sin embargo, durante ese dif\u00edcil per\u00edodo, no tuvo m\u00e1s remedio que entregar el mando del ej\u00e9rcito a Abu Ubaid, quien, en cuanto entr\u00f3 en Irak, organiz\u00f3 las filas y, gracias a Dios y luego a su valent\u00eda y audacia, pudo recuperar todas las tierras que los musulmanes hab\u00edan abandonado. Con su ej\u00e9rcito, que no superaba los diez mil combatientes, logr\u00f3 ganar tres importantes batallas: Al-Namariq, Al-Saqatiyah y Baqisyatha. El califa Umar segu\u00eda de cerca y en forma directa las noticias de Abu Ubaid, y estaba seguro de su elegibilidad para dirigir el ej\u00e9rcito despu\u00e9s de las victorias que hab\u00eda logrado.<br class=\"html-br\" \/>La situaci\u00f3n de los persas<br class=\"html-br\" \/>Estas victorias logradas por los musulmanes bajo el liderazgo de Abu Ubaid tuvieron un impacto rotundo en los persas. El frente interno persa se vio gravemente afectado, hasta el punto de que los oponentes de Rostam se rebelaron contra \u00e9l, acus\u00e1ndolo de negligencia e inacci\u00f3n en la lucha contra los musulmanes. La moral comenz\u00f3 a desmoronarse en las filas del ej\u00e9rcito persa. Rostam tuvo que tomar medidas para detener el deterioro en el frente interno y, para lograr cualquier victoria sobre el ej\u00e9rcito musulm\u00e1n, elevar la moral de su ej\u00e9rcito. Convoc\u00f3 a las m\u00e1s altas esferas de liderazgo y convoc\u00f3 al comandante Al-Jalinos, quien hab\u00eda huido de la lucha contra los musulmanes. Furioso con \u00e9l, lo conden\u00f3 a muerte con pena suspendida, degrad\u00e1ndolo de comandante en jefe a comandante en jefe adjunto. Luego consult\u00f3 con los comandantes superiores de sus ej\u00e9rcitos sobre c\u00f3mo lograr la victoria sobre los musulmanes, aunque fuera una sola vez, en un intento por levantar la moral de los soldados persas, que hab\u00edan sido derrotados en todos los enfrentamientos con los musulmanes. Rostam era astuto, as\u00ed que se reuni\u00f3 con Al-Jalinos, excomandante del ej\u00e9rcito, y le consult\u00f3 sobre las fortalezas y debilidades del ej\u00e9rcito musulm\u00e1n. Al-Jalinos le explic\u00f3 que un gran n\u00famero de efectivos no serv\u00eda de nada contra el ej\u00e9rcito musulm\u00e1n, ya que su estilo de combate se basaba en el ataque rel\u00e1mpago, y destacaban en la lucha en zonas llanas que se asemejaban a su entorno des\u00e9rtico, entre otros puntos que Rustum tuvo en cuenta y aprovech\u00f3 al preparar el ej\u00e9rcito.<br class=\"html-br\" \/>El primer paso de Rostam fue elegir un comandante fuerte para el ej\u00e9rcito. Escogi\u00f3 al m\u00e1s h\u00e1bil e inteligente de los comandantes persas, Dhu al-Hajib Bahman Jadhuyeh. Fue uno de los comandantes persas m\u00e1s arrogantes y detestables contra musulmanes y \u00e1rabes. Se le conoc\u00eda como Dhu al-Hajib porque sol\u00eda levantar sus pobladas cejas con arrogancia. Rostam le confi\u00f3 el mando del ej\u00e9rcito, que contaba con m\u00e1s de setenta mil persas. Rostam tambi\u00e9n eligi\u00f3 a los comandantes de los soldados y a los h\u00e9roes de la caballer\u00eda. Para superar el m\u00e9todo de combate de los musulmanes, el de golpear y huir, equip\u00f3 al ej\u00e9rcito por primera vez con armas blindadas persas: elefantes. Para darle especial importancia a este ej\u00e9rcito blindado, Rostam le dot\u00f3 del gran estandarte persa, llamado Darvin Kabyan, hecho de piel de tigre. Este estandarte solo lo ondeaban sus reyes en las batallas decisivas.<br class=\"html-br\" \/>Abu Ubaid segu\u00eda los movimientos militares persas a trav\u00e9s de su inteligencia y recibi\u00f3 noticias del enorme ej\u00e9rcito que Rustam hab\u00eda preparado para combatir al ej\u00e9rcito musulm\u00e1n. Se dirigi\u00f3 con su ej\u00e9rcito a una zona al norte de Al-Hirah llamada &quot;Qais Al-Natif&quot;, y acamp\u00f3 all\u00ed con su ej\u00e9rcito, esperando la llegada del ej\u00e9rcito persa. Los persas llegaron y se situaron al otro lado del r\u00edo \u00c9ufrates, con los musulmanes al oeste y los persas al este, liderados por Bahman Jadhuyeh. Entre ambas orillas hab\u00eda un puente flotante que los persas hab\u00edan construido para la guerra. Los persas eran expertos en la construcci\u00f3n de estos puentes. Bahman Jadhuyeh envi\u00f3 un mensajero al ej\u00e9rcito musulm\u00e1n diciendo: &quot;O cruzamos hacia ustedes, o ustedes cruzan hacia nosotros&quot;.<br class=\"html-br\" \/>Abu Ubaid desobedece el consejo de Omar<br class=\"html-br\" \/>Omar ibn al-Jattab aconsej\u00f3 a Abu Ubaid antes de salir a combatir: \u00abNo reveles tus secretos, pues tienes el control de tus asuntos hasta que se revele tu secreto, y no hables de nada hasta que consultes a los Compa\u00f1eros del Mensajero de Al\u00e1 (que la paz y las bendiciones de Allah sean con \u00e9l)\u00bb. Le aconsej\u00f3 espec\u00edficamente que se dirigiera a Saad ibn Ubaid al-Ansari y Sulayt ibn Qays, dos de los nobles Compa\u00f1eros (que Al\u00e1 est\u00e9 complacido con todos ellos). Abu Ubaid cometi\u00f3 el primer error al comenzar a discutir y consultar con sus compa\u00f1eros delante del mensajero persa. Esto revelaba un secreto y asuntos de organizaci\u00f3n militar. Cuando recibi\u00f3 el mensaje, se enfureci\u00f3 y exclam\u00f3: \u00ab\u00a1Por Al\u00e1! No permitir\u00e9 que crucen y digan que fuimos cobardes por negarnos a recibirlos\u00bb. Los Compa\u00f1eros acordaron no cruzar hacia ellos y le dijeron: \u00ab\u00bfC\u00f3mo puedes cruzar hacia ellos y cortarles la retirada, con el \u00c9ufrates a tus espaldas?\u00bb. Los musulmanes y los habitantes de la Pen\u00ednsula Ar\u00e1biga eran expertos en la guerra del desierto. Siempre trazaban una l\u00ednea de retirada en el desierto para s\u00ed mismos. En caso de derrota, el ej\u00e9rcito pod\u00eda regresar al desierto sin ser completamente destruido. Sin embargo, Abu Ubaid insisti\u00f3 en su opini\u00f3n de cruzar. Sus compa\u00f1eros le recordaron las palabras de Umar ibn al-Jattab: \u00abConsulta a los compa\u00f1eros del Mensajero de Al\u00e1, la paz y las bendiciones sean con \u00e9l\u00bb. Dijo: \u00abPor Al\u00e1, no seremos cobardes ante sus ojos\u00bb. Todo esto ocurr\u00eda delante del mensajero persa, quien aprovech\u00f3 la oportunidad para incitar la ira de Abu Ubaid, diciendo: \u00abDicen que son cobardes y que nunca cruzar\u00e1n por nosotros\u00bb. Abu Ubaid dijo: \u00abEntonces cruzaremos hacia ellos\u00bb. Los soldados escucharon y obedecieron, y el ej\u00e9rcito musulm\u00e1n comenz\u00f3 a cruzar este estrecho puente para llegar al otro lado, donde se encontraba el ej\u00e9rcito persa.<br class=\"html-br\" \/>Observamos en esta situaci\u00f3n que el ej\u00e9rcito isl\u00e1mico entr\u00f3 en una zona delimitada entre el r\u00edo Nilo, un peque\u00f1o r\u00edo afluente del \u00c9ufrates, y el \u00c9ufrates. Ambos r\u00edos est\u00e1n llenos de agua, y el ej\u00e9rcito persa bloquea el resto de la zona. Si los musulmanes entraban en esta zona, no tendr\u00edan m\u00e1s remedio que luchar contra el ej\u00e9rcito persa. Los persas, conscientes de la importancia de este lugar, despejaron un espacio estrecho para que los musulmanes cruzaran hacia ellos. El ej\u00e9rcito isl\u00e1mico estaba api\u00f1ado en un \u00e1rea muy peque\u00f1a. Al-Muthanna ibn Haritha vio esto y repiti\u00f3 su consejo a Abu Ubaid: \u00abSolo nos est\u00e1s arrojando a la destrucci\u00f3n\u00bb. Abu Ubaid insisti\u00f3 en su opini\u00f3n. El ej\u00e9rcito isl\u00e1mico efectivamente cruz\u00f3 esta zona. Los persas ten\u00edan diez elefantes, incluyendo el elefante blanco, que era el m\u00e1s famoso y grande de los elefantes persas en la guerra. Todos los elefantes lo segu\u00edan. Si avanzaba, avanzaban ellos, y si se deten\u00eda, se deten\u00edan ellos.<br class=\"html-br\" \/>La batalla<br class=\"html-br\" \/>La batalla comenz\u00f3 y los ej\u00e9rcitos persas avanzaron, liderados por elefantes, hacia el ej\u00e9rcito musulm\u00e1n atrapado entre el r\u00edo \u00c9ufrates y su afluente, el r\u00edo Nilo. Las fuerzas musulmanas se retiraron gradualmente ante los elefantes, pero tras ellos se extend\u00edan dos r\u00edos, por lo que se vieron obligados a esperar a que los elefantes atacaran y lucharan. El coraje y la fuerza de los musulmanes fueron excepcionales, y entraron en combate, pero los caballos, al verlos, se asustaron y huyeron, lo que impidi\u00f3 que los musulmanes avanzaran. Los caballos regresaron y atacaron a la infanter\u00eda musulmana. Los intentos de los musulmanes de obligar a los caballos a avanzar fueron infructuosos debido a su falta de experiencia en el enfrentamiento con elefantes. En ese momento, tras el error de Abu Ubaid al revelar el secreto al mensajero persa, al cruzar en contra del consejo de los compa\u00f1eros del Mensajero de Dios (que Dios le bendiga y le conceda paz), y al elegir el lugar de batalla, tuvo que retirarse r\u00e1pidamente con su ej\u00e9rcito, como hizo Jalid ibn al-Walid en la batalla de al-Madhar al saber que ser\u00eda rodeado por un ej\u00e9rcito del sur. Se retir\u00f3 r\u00e1pidamente con su ej\u00e9rcito hasta encontrarse con el ej\u00e9rcito de Andarzaghar en la entrada.<br class=\"html-br\" \/>Pero Abu Ubaid estaba decidido a luchar y dijo: \u00abLuchar\u00e9 hasta el final\u00bb. Aunque este fue un acto de supremo coraje por su parte, las guerras, al igual que se basan en el coraje, deben manejarse con sabidur\u00eda. Los elefantes persas comenzaron a atacar ferozmente a los musulmanes. Abu Ubaid orden\u00f3 a los musulmanes que abandonaran sus caballos y lucharan contra los persas a pie. As\u00ed, los musulmanes perdieron su caballer\u00eda y quedaron a pie frente a las fuerzas persas equipadas con caballos y elefantes. La batalla se intensific\u00f3 y los musulmanes no dudaron en luchar. Abu Ubaid ibn Masoud al-Thaqafi dio un paso al frente y dijo: \u00abMu\u00e9strenme d\u00f3nde matar al elefante\u00bb. Tambi\u00e9n hab\u00eda dicho: \u00abLo matar\u00e1 su trompa\u00bb. Avanz\u00f3 solo hacia el elefante blanco, y le dijeron: \u00abOh, Abu Ubaid, solo te est\u00e1s lanzando a la destrucci\u00f3n a pesar de ser el comandante\u00bb. \u00c9l respondi\u00f3: \u00abPor Dios, no lo dejar\u00e9 solo. O me mata o lo mato yo\u00bb. Se dirigi\u00f3 hacia el elefante y cort\u00f3 las correas que llevaban al comandante. El comandante cay\u00f3 y fue asesinado por Abu Ubaid ibn Masoud, pero el elefante segu\u00eda vivo, pues estaba bien entrenado para la lucha. Abu Ubaid comenz\u00f3 a luchar contra este poderoso elefante, de pie sobre sus patas traseras y levantando las delanteras frente a Abu Ubaid. Sin embargo, Abu Ubaid no dud\u00f3 en luchar e intentar matarlo. Al comprender la dificultad del asunto, aconsej\u00f3 a quienes lo rodeaban: \u00abSi muero, el mando del ej\u00e9rcito ser\u00e1 para fulano, luego para fulano, luego para fulano\u00bb. Enumer\u00f3 los nombres de quienes lo suceder\u00edan al mando del ej\u00e9rcito. Este tambi\u00e9n fue uno de los errores de Abu Ubaid, pues el comandante del ej\u00e9rcito debe protegerse, no por amor a la vida, sino por preocupaci\u00f3n por su ej\u00e9rcito y sus soldados en tales circunstancias. No es solo una cuesti\u00f3n de valent\u00eda, porque con la muerte del comandante, la moral del ej\u00e9rcito se derrumba y muchos de sus equilibrios se alteran. Otro error es que Abu Ubaid recomend\u00f3 que el ej\u00e9rcito fuera comandado despu\u00e9s de \u00e9l por siete hombres de Thaqif, incluyendo a su hijo, su hermano y el octavo, Muthanna ibn Haritha. Habr\u00eda sido m\u00e1s apropiado que el comandante fuera Muthanna o Sulayt ibn Qays inmediatamente despu\u00e9s de \u00e9l, como recomend\u00f3 Umar ibn al-Jattab, que Dios est\u00e9 complacido con \u00e9l.<br class=\"html-br\" \/>Martirio de Abu Ubaid y ascenso al trono de Al-Muthanna<br class=\"html-br\" \/>Abu Ubaid continu\u00f3 su lucha con el elefante e intent\u00f3 cortarle la trompa, pero este lo sorprendi\u00f3 con un golpe, por lo que cay\u00f3 al suelo. El elefante lo atac\u00f3 y lo pisote\u00f3 con sus patas delanteras, destroz\u00e1ndolo. La situaci\u00f3n fue dif\u00edcil para los musulmanes al ver a su l\u00edder asesinado de esta horrible manera. Inmediatamente despu\u00e9s, el primero de los siete tom\u00f3 el mando del ej\u00e9rcito y carg\u00f3 a caballo, suicid\u00e1ndose y siendo asesinado. El segundo y el tercero hicieron lo mismo, y as\u00ed sucesivamente. Tres de los hijos de Abu Ubaid ibn Masoud al-Thaqafi murieron en esta batalla. Uno de ellos era el comandante del ej\u00e9rcito. Su hermano, al-Hakam ibn Masoud al-Thaqafi, tambi\u00e9n muri\u00f3. Fue uno de los comandantes del ej\u00e9rcito tras el martirio de Abu Ubaid. El mando recay\u00f3 en al-Muthanna ibn Haritha, y la situaci\u00f3n, como vemos, era extremadamente dif\u00edcil, con los persas lanzando un feroz ataque contra los musulmanes.<br class=\"html-br\" \/>En ese momento, algunos musulmanes comenzaron a huir cruzando el puente hacia el otro lado del \u00c9ufrates. Esta fue la primera vez en las conquistas persas que los musulmanes huyeron de la batalla. Esta huida, en esta situaci\u00f3n, ten\u00eda fundamento legal y no se consideraba huida de un avance. Se ha dicho que huir ante un ej\u00e9rcito doble es permisible. \u00bfY qu\u00e9 decir cuando el ej\u00e9rcito persa era seis o siete veces mayor que el ej\u00e9rcito musulm\u00e1n? Pero uno de los musulmanes cometi\u00f3 otro grave error. Abdullah ibn Murthad al-Thaqafi fue y cort\u00f3 el puente con su espada, diciendo: \u00abPor Dios, los musulmanes no huir\u00e1n de la batalla; luchen hasta la muerte por lo que muri\u00f3 su l\u00edder\u00bb. Los persas reanudaron la lucha contra los musulmanes, y la situaci\u00f3n se complic\u00f3. El hombre que hab\u00eda cortado el puente fue llevado ante el comandante del ej\u00e9rcito, Muthanna ibn Haritha. Muthanna lo golpe\u00f3 y le pregunt\u00f3: \u00ab\u00bfQu\u00e9 les hiciste a los musulmanes?\u00bb. El hombre respondi\u00f3: \u00abNo quer\u00eda que nadie huyera de la batalla\u00bb. El musulm\u00e1n respondi\u00f3: \u201cEsto no es huir\u201d.<br class=\"html-br\" \/>Retirada ordenada a trav\u00e9s del puente<br class=\"html-br\" \/>Al-Muthanna, con calma, comenz\u00f3 a liderar al ej\u00e9rcito musulm\u00e1n restante tras los feroces y brutales ataques persas, dici\u00e9ndoles anim\u00e1ndolos: \u00abOh, siervos de Al\u00e1, o la victoria o el para\u00edso\u00bb. Luego, inst\u00f3 a los musulmanes del otro lado a reparar el puente lo mejor que pudieran. Entre los musulmanes hab\u00eda algunos persas convertidos al islam capaces de reparar puentes, as\u00ed que comenzaron a repararlo de nuevo. Al-Muthanna comenz\u00f3 a liderar una de las operaciones m\u00e1s dif\u00edciles: una retirada en este estrecho lugar frente a las violentas fuerzas persas. Mand\u00f3 llamar a los musulmanes m\u00e1s valientes y los inst\u00f3, no los oblig\u00f3, diciendo: \u00abLos musulmanes m\u00e1s valientes permanecer\u00e1n en el puente para protegerlo\u00bb. Asim bin Amr Al-Tamimi, Zaid Al-Khail, Qais bin Sulayt, compa\u00f1ero del Mensajero de Dios (que Dios le bendiga y le conceda paz), y nuestro maestro Al-Muthanna bin Haritha, a la cabeza, avanzaron para proteger el puente. Todos se mantuvieron de pie para proteger al ej\u00e9rcito durante el cruce y para vigilar el puente para que ning\u00fan persa lo cortara. Al-Muthanna bin Haritha dijo al ej\u00e9rcito con una calma extra\u00f1a: \u00abCrucen con tranquilidad y no se asusten; los defenderemos, y por Dios, no nos iremos de aqu\u00ed hasta que el \u00faltimo de ustedes cruce\u00bb. Los musulmanes comenzaron a retirarse uno a uno y lucharon hasta el \u00faltimo momento. La sangre lo cubr\u00eda todo y los cuerpos de los musulmanes, algunos muertos y otros ahogados, se amontonaban en los dos r\u00edos. El \u00faltimo m\u00e1rtir musulm\u00e1n en el puente fue Suwaid ibn Qays, uno de los compa\u00f1eros del Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con \u00e9l). El \u00faltimo en cruzar el puente fue Al-Muthanna ibn Haritha. Luch\u00f3 hasta el \u00faltimo momento y se retir\u00f3 con los persas frente a \u00e9l. Tan pronto como cruz\u00f3 el puente, lo cort\u00f3 de los persas, quienes no pudieron cruzar hacia los musulmanes. Los musulmanes retrocedieron y llegaron a la orilla occidental del r\u00edo \u00c9ufrates poco antes del atardecer. Los persas no combatieron de noche, as\u00ed que los abandonaron. Esta fue una oportunidad para que el ej\u00e9rcito musulm\u00e1n escapara retir\u00e1ndose al desierto. Si se hubieran quedado donde estaban, el ej\u00e9rcito persa habr\u00eda cruzado por la ma\u00f1ana y habr\u00eda matado a los que quedaban.<br class=\"html-br\" \/>Despu\u00e9s de la batalla<br class=\"html-br\" \/>En ese momento, dos mil musulmanes hab\u00edan huido, y algunos continuaron su huida hacia Medina. Cuatro mil musulmanes fueron martirizados en esta batalla. Ocho mil participaron en ella, cuatro mil de los cuales murieron, entre m\u00e1rtires en combate y ahogados en el r\u00edo. De estos cuatro mil, la mayor\u00eda pertenec\u00edan a la gente de Thaqif y muchos de los que presenciaron Badr, Uhud y las batallas con el Mensajero de Dios, que Dios le bendiga y le conceda paz. La situaci\u00f3n era dif\u00edcil para los musulmanes, y de no ser por la gracia de Dios Todopoderoso y el nombramiento de Muthanna bin Haritha, nadie que escapara habr\u00eda podido escapar de esta trampa bien preparada que los persas les hab\u00edan tendido. Muthanna pose\u00eda una competencia militar inigualable, y este es el valor de un liderazgo correcto. Abu Ubaid bin Masoud estaba lleno de coraje, fe y audacia. Fue el primero en movilizarse y parti\u00f3 a la yihad en presencia de muchos Compa\u00f1eros. Parti\u00f3 antes que ellos y fue nombrado comandante del ej\u00e9rcito. Entr\u00f3 en las guerras con la mayor valent\u00eda y no temi\u00f3 la culpa por Dios. Avanz\u00f3 para atacar al elefante, sabiendo que morir\u00eda, por lo que recomendar\u00eda el liderazgo a su sucesor, y no dud\u00f3 en luchar. Sin embargo, el liderazgo de los ej\u00e9rcitos no es solo cuesti\u00f3n de valent\u00eda y fe, sino tambi\u00e9n de gran habilidad y competencia militar, tanto que algunos juristas dijeron: \u00abSi hay dos l\u00edderes, uno de los cuales tiene fe pero no comprende el valor del liderazgo y el emirato, y el otro ha llegado al nivel de la inmoralidad, pero es musulm\u00e1n y es capaz de dirigir guerras con destreza, entonces no hay nada de malo en que este inmoral est\u00e9 al mando del ej\u00e9rcito en las guerras, porque puede salvar a todo el ej\u00e9rcito musulm\u00e1n, mientras que el otro podr\u00eda conducirlo a la destrucci\u00f3n a pesar de su fe y valent\u00eda\u00bb.<br class=\"html-br\" \/>La Batalla del Puente tuvo lugar el 23 de Shaban del a\u00f1o 13 de la H\u00e9gira. Abu Ubaid hab\u00eda llegado a Irak el 3 de Shaban. Su primera batalla fue en Namariq el 8 de Shaban, luego en Saqatiyah el 12 de Shaban, luego en Baqisyatha el 17 de Shaban, y finalmente esta batalla el 23 de Shaban. A los veinte d\u00edas de la llegada de Abu Ubaid con su ej\u00e9rcito, los musulmanes obtuvieron la victoria en tres batallas y fueron derrotados en una batalla que aniquil\u00f3 a la mitad del ej\u00e9rcito. Los que quedaron huyeron, y solo dos mil combatientes permanecieron con Al-Muthanna. Al-Muthanna envi\u00f3 la noticia a Medina con Abdullah bin Zaid. Al llegar, encontr\u00f3 a Umar bin Al-Khattab en el p\u00falpito. Le confi\u00f3 el asunto, considerando lo dif\u00edcil que era para los musulmanes. Umar llor\u00f3 en el p\u00falpito. Los musulmanes deb\u00edan saberlo para movilizarse y salir de nuevo a ayudar a los restos del ej\u00e9rcito en Irak. Tras llorar, dijo: &quot;\u00a1Que Dios tenga piedad de Abu Ubaid! Si no lo hubieran matado y se hubiera retirado, habr\u00edamos sido sus aliados, pero Dios ha decretado y hace lo que quiere&quot;. Despu\u00e9s de eso, quienes hu\u00edan de la batalla llegaron a Medina llorando amargamente, diciendo: &quot;\u00a1\u00bfC\u00f3mo escaparemos?! \u00a1\u00bfC\u00f3mo escaparemos?!&quot;<br class=\"html-br\" \/>Esto fue vergonzoso y deshonroso para los musulmanes, ya que no estaban acostumbrados a huir de sus enemigos. Sin embargo, Omar ibn al-Jattab (que Dios est\u00e9 complacido con \u00e9l) los tranquiliz\u00f3 y les dijo: \u00abSoy su aliado, y esto no se considera huir\u00bb. Omar continu\u00f3 motiv\u00e1ndolos y anim\u00e1ndolos. Con ellos estaba Muadh al-Qari, uno de los que huyeron. Sol\u00eda dirigir a los musulmanes en las oraciones del Tarawih, y siempre que recitaba los vers\u00edculos sobre la huida de la batalla, lloraba mientras rezaba. Omar lo tranquiliz\u00f3 y le dijo: \u00abNo eres de los que mencionan este vers\u00edculo\u00bb.<br class=\"html-br\" \/><br class=\"html-br\" \/><br class=\"html-br\" \/>Del libro D\u00edas inolvidables del Mayor Tamer Badr\u00a0<\/span><\/h1>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>4 \u062f\u064a\u0633\u0645\u0628\u0631 2013 \u00a0 \u0647\u0646\u0627\u0643 \u0641\u0635\u064a\u0644 \u0633\u064a\u0627\u0633\u064a \u0627\u0644\u0622\u0646 \u0643\u0644\u0645\u0627 \u0623\u0631\u0627\u0647 \u0623\u062a\u0630\u0643\u0631 \u0627\u0644\u0645\u0633\u0644\u0645\u0648\u0646 \u0641\u064a \u0645\u0639\u0631\u0643\u0629 \u0627\u0644\u062c\u0633\u0631\u0639\u0646\u062f\u0645\u0627 \u0633\u062a\u0642\u0631\u0624\u0648\u0646 \u0647\u0630\u0647 \u0627\u0644\u0645\u0639\u0631\u0643\u0629 \u0633\u062a\u0639\u0631\u0641\u0648\u0646 \u0647\u0630\u0627 \u0627\u0644\u0641\u0635\u064a\u0644 \u0627\u0644\u0633\u064a\u0627\u0633\u064a \u064a\u0642\u062f\u0645 \u0644\u0646\u0627 \u062a\u0627\u0631\u064a\u062e \u0627\u0644\u0639\u0633\u0643\u0631\u064a\u0629 \u0627\u0644\u0625\u0633\u0644\u0627\u0645\u064a\u0629 \u0643\u062b\u064a\u0631\u0627\u064b \u0645\u0646 \u0627\u0644\u062f\u0631\u0648\u0633 \u0627\u0644\u062a\u064a \u062a\u0628\u0642\u0649 \u0627\u0644\u0627\u0633\u062a\u0641\u0627\u062f\u0629 \u0645\u0646\u0647\u0627 \u0648\u0627\u062c\u0628\u0629 \u0648\u0645\u0645\u0643\u0646\u0629 \u0641\u064a \u0643\u0644 \u0648\u0642\u062a\u060c \u0648\u062d\u062a\u0649 \u062a\u0644\u0643 \u0627\u0644\u0645\u0639\u0627\u0631\u0643 \u0627\u0644\u062a\u064a \u062e\u0633\u0631 \u0641\u064a\u0647\u0627 \u0627\u0644\u0645\u0633\u0644\u0645\u0648\u0646 \u062a\u0633\u062a\u062f\u0639\u064a \u0627\u0644\u062a\u0648\u0642\u0641 \u0639\u0646\u062f\u0647\u0627 \u0648\u0642\u0631\u0627\u0621\u0629 \u0627\u0644\u0623\u0633\u0628\u0627\u0628 \u0627\u0644\u062a\u064a \u0623\u062f\u062a \u0625\u0644\u0649 \u0627\u0644\u0647\u0632\u064a\u0645\u0629\u060c [&hellip;]<\/p>","protected":false},"author":2,"featured_media":21850,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","inline_featured_image":false,"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"footnotes":""},"categories":[115],"tags":[],"class_list":{"0":"post-21849","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-115"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/tamerbadr.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21849","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/tamerbadr.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/tamerbadr.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tamerbadr.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tamerbadr.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=21849"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/tamerbadr.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21849\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tamerbadr.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/21850"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/tamerbadr.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=21849"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/tamerbadr.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=21849"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/tamerbadr.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=21849"}],"curies":[{"name":"gracias","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}